El juego de Ender es uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción. Escrito por Orson Scott-Card hace ya 30 años, es la primera parte de una larga saga en la que cuento tanto las secuelas directas como la “saga paralela” llamada saga de las sombras. Su relevancia en el mundo de la ciencia ficción ha sido tal que ha dado pie a adaptaciones a videojuegos, cine y cómic.

Sólo añadiré a esta introducción que fue premiado en su momento con los dos premios de ciencia ficción y fantasía más relevantes: el Hugo y el Nebula. Y no creo que no se los mereciera.

Los hechos que abarca “El juego de Ender” ocupan la infancia y preadolescencia del personaje princial, Andrew “Ender” Wigging. Ender vive en un planeta tierra bajo la constante amenaza de ser ocupado y aniquilado por una especie alienígena llamada Insectores. Ya se han librado dos guerras ante ellos, y en ambas la humanidad ha salido mal parada, por lo que el mundo ha decidido dejar en suspenso sus rivalidades políticas para enfrentarse al peligro común. En este mundo, niños pequeños son pre-seleccionados y monitorizados para evaluar sus aptitudes como oficiales militares. Ender es uno de estos niños monitorizados, y resulta ser considerado apto, así que es separado de su familia y enviado a una estación de aprendizaje donde se le instruirá a partir de juegos de guerra.

La novela comienza desde este supuesto, y se desarrolla tocando múltiples temas. La guerra y la necesidad de la misma, la militarización de la sociedad y el juego infantil, la predisposición genética contra educación y ambiente en el desarrollo de las personas, el control social del estado, la responsabilildad moral en los niños…

En el caso concreto de Ender, hay que notar que se trata de un niño que al comienzo de la historia tiene solamente seis años. Un niño muy maduro, pero muy pequeño, sobre cuyos hombros se pone no solo la esperanza si no la responsabilidad de la supervivencia humana. Y además, no es el primero de su familia en el que el mundo pone los ojos… ¿Cómo afecta a Ender la presión y la responsabilidad? ¿Cómo le marca la existencia la influencia de sus padres y hermanos y su completa falta después?

Cabe destacar las introducciones a cada capítulo, en los que se pueden ver comentarios “en la sombra” al respecto de Ender y su desarrollo que van haciendo superiores de la escuela militar y rangos militares, en los que se vislumbra hasta que punto pueden ser manipulados los personajes y de qué manera. Esto añade interés a la narración, dándole una profundidad inusual.

Por otra parte, como buen libro de ciencia-ficción, en “El Juego de Ender está muy presente la avanzada tecnología. Alguna de ella no ha sido alcanzada o es absurda, como en el caso de la anti-gravedad y la tecnología de naves y armamento. Pero en la tecnología de comunicaciones Orson Scott-Card acertó de pleno. Se nos muestran dispositivos que podemos identificar al instante y de forma inconscientes con mesas de realidad virtual y con tablets. Además, el manejo en la tierra de la información que hacen los hermanos mayores de Ender es exacto a las actuales dinámicas de internet. Un grato valor añadido para una gran novela.

Recomendado para: Todo aquel que quiera una novela adictiva pero dura de leer. Amantes del género y de la profundidad psicológica.
Abstenerse: Pacifistas recalcitrantes y antimilitaristas impacientes. Gente que aborrezca la ciencia-ficción.

Titulo: El Juego de Ender
Autor: Orson Scott-Card
Año publicación original : 1985
Última publicación en España: 2013
Editorial: Ediciones B