Creo que ya os he dicho alguna vez que también me gusta mucho la novela histórica, aunque últimamente esté un poco centrada en exclusiva en fantasía. Así que cuando encontré esta novela, que es histórica, de celtas (con lo que a mi me molan) y con esta portada tan a lo Brave, me lancé de cabeza.

c3a1guilas-y-cuervos Como bien dice su subtítulo, Águilas y Cuervos es un relato centrado en la rebelión de las tribus célticas de Albión contra la invasión romana. La historia abarca tres generaciones de líderes de la resistencia, entre los que se encuentra como no Boudica, la figura más famosa de la misma. Pero no es la historia de Boadiccea propiamente dicha la que centra el libro, si no muy especialmente la del primer líder, Caradoc.
Caradoc es un jefe de la tribu cautevalana, la primera en ser barrida por Roma y en cuya capital se establecerá la primera gran colonia de la nueva provincia de Britania. Pero Caradoc y algunos de los suyos sobreviven a su aplastante derrota frente a las legiones y viajan al oeste para encontrar apoyos y luchar contra un imperio que ha comprado con oro y promesas de paz a todas las tribus de las tierras bajas.

Gran parte del hilo de los acontecimientos en el libro es conocido, es decir, se pliega a lo que se sabe de la evolución de la conquista romana por los mismos romanos. No obstante, por si acaso no conocéis bien el episodio histórico y preferís investigarlo a posteriori, intentaré no decir mucho.

Cuando hablamos de novela histórica, además de la narrativa, hay que fijarse en dos cosas primordiales: historicidad y verosimilitud. Dos cosas que esta novela cumple de forma brillante. No sólo ha adaptado bien personajes históricos conocidos (los emperadores Claudio y Nerón, los gobernadores de Britania como Plauto, Scapula y  Suetonio Paulino y los reyes de las tribus como Caradoc, Boudica o Cartimandua de Brigantia) si no que ha sabido construir a su alrededor personajes creíbles de rebeldes y colaboracionistas dentro de las tribus, y también relaciones creíbles entre nativos y romanos. Por otra parte, las descripciones de vestimenta y costumbres son acertadas. Hay muy pocos detalles que yo haya encontrado cuestionables, incluyendo la faceta religiosa, y eso que lo que sabemos se basa sobre todo en el relato del vencedor. Y consigue en todo momento hacer llegar las diferentes atmósferas que quiere crear, tanto en el mundo romano como en las tribus y sobre todo, en el éxodo de los rebeldes a través del territorio.

Narrativamente, también es más que correcto. Al fin y al cabo es un “tocho” de más de 800 páginas, pero se lee bien a pesar de que le cuesta un poco despegar y es capaz de hacerte vislumbrar lo que cuenta.

¿Es perfecto? No. Su problema principal es la extensión. El libro está articulado en dos partes. La primera es un todo bastante coherente que sigue la historia de Caradoc hasta que deja la isla por la que luchaba. Un gran final de parte, por cierto. Hay en ella algunos capítulos breves que servirán para unir esta historia mejor con la segunda parte del libro, que si tomásemos esta parte como algo aislado, sobrarían, pero que perdonamos en vista de su utilidad.

La segunda parte cuenta la rebelión después de Caradoc y también algunas pinceladas de la vida de Caradoc y su familia en Roma. El problema de extensión está justamente aquí. Para empezar, la vida romana de la familia es algo que sólo tiene interés para dos cosas: para demostrar los problemas que tenían tanto Claudio como Nerón a nivel personal, y para dejar claro que, a pesar de lo que ha llovido antes con los romanos como enemigos y con lo que va a suceder a continuación, sencillamente no todos los romanos son malos ni la cultura romana era tan destructiva. Lo cual no deja de ser un ejercicio que cualquiera puede hacer, teniendo en cuenta el punto de vista de quienes son los protagonistas, y por tanto no deja de ser absolutamente vano.

El segundo problema que tiene esta parte es un claro descenso de calidad en la historia. Siguiendo el hilo de los acontecimientos reales, era necesario para la narración un líder post-Caradoc y pre-Boudica. Pero este líder desconocido encarnado en el ex esposo de Cartimandua de Brigantia no se sostiene. El personaje es interesante, lleno de claroscuros, pero su ascenso de poder entre los rebeldes no llega a ser del todo convincente. El resultado son una buena cantidad de texto que parece una simple bisagra entre una historia fascinante (Caradoc) y otra historia fascinante (Boudica).

Porque hay que reconocerlo, las 100 últimas páginas pertenecen por completo a la rebelión de Boudica y son sublimes.

Recomendado para: amantes del mundo celta y de las causas justas pero perdidas. Curiosos en general.

Abstenerse: Historiadores quisquillosos con lupa. Cualquiera a quien le espanten las lecturas largas.

Título: Águilas y Cuervos
Autor: Pauline Gedge
Año de publicación: 1978
Edición en España: 2015
Editorial: Pamies