De nuevo me he visto ante la muy odiada situación de reseñar una primera parte de una saga, en este caso de una trilogía. Por suerte, un thriller psicológico. Me siento con ella, mucho más relajada que en otras ocasiones.
El_coleccionista_de_tinta_cubierta_v9.pdf_160[1] Siro Adler es un joven londinense al cual ha sacudido la desgracia. A pesar de ello, se demuestra no sólo capaz si no brillante en su día a día. Su vida le ira guiando hasta huellas ocultas de su pasado familiar, hasta tener que enfrentarse a un horror impensado.

Es una historia multinarrador, con un ritmo de evolución similar a una serie de género. Similar por ejemplo al ritmo de la magnífica Hannibal.

Todos los narradores hablan en primera persona, lo cual tiene una lógica cinematográfica aunque puede ser algo confuso dado que ni los cambios ni el narrador actual están previamente indicados. Lo cierto es que, para ser una narración en primera persona, no se expresa demasiado el mundo interno de ninguno de los narradores, ni siquiera del protagonista.
Esto acelera el ritmo, pero a un alto coste. Esta falta de pensamiento intimo es tal que uno acaba pensando en la posibilidad de que Siro tenga un síndrome de Asperger o similar.

Por lo demás, la narración es entretenida, bastante directa y muy rápida de leer. No tiene mayor complicación y podría decirse que peca de introductoria. Tanto es así que me habría defraudado bastante de no ser por el cliffhanger. Porque, esta vez si, eso es un cliffhanger y lo demás son tonterías. Un finalazo que te hace preguntarte ¿para cuando la segunda parte? Por fortuna, la respuesta es pronto ya que el autor confirma que la segunda parte ya está finalizada y trabaja para finalizar la saga este próximo verano. Y yo me alegro.

Recomendado para: Amantes de las historias con malos retorcidos y brillantes, Sherlock y Moriarti.
Abstenerse: Si una obra casi absolutamente introductoria te molesta.

Título: El coleccionista de tinta
Autor: Anthony Gram
Año de edición: 2015
Editorial: Punto Rojo