Un hijo era, sin duda, uno de los fenómenos del año. Posiblemente, el libro con mas feedback positivo que he visto últimamente. A todo el mundo le encantó. Especialmente a algunos de los amigos que más aprecio.
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Guille es un niño aparentemente feliz. Tiene mucha imaginación, lee mucho y sólo tiene una amiga, pero sonríe. Quizá demasiado. No es difícil darse cuenta de que esa sonrisa esconde algo más.

Un hijo es un libro sencillo, fácil y rápido de leer. Bien la estructurado, a pesar de sus múltiples narradores, señalados entre otras cosas por fuentes distintas. Una cuidadísima edición que es uno de sus valores.

Se trata además de un libro sensiblero, que busca sin sonrojo esa lágrima fácil y que no guarda el más mínimo misterio. Es predecible desde el primer momento.

Personalmente, Guille y su historia me recuerda mucho a otro niño sin madre, con una sola amiga que es una niña árabe y problemas con los compañeros del cole, a quien su padre no hace caso porque está centrado en su propio drama personal. El protagonista de “mi hermana vive en la repisa de la chimenea”. En otras palabras, nada nuevo bajo el sol.

Por cierto, la subtrama de la amiga me parece ligeramente islamofóbica. Igual soy yo que estoy sensible.

Eso si, una lectura muy agradecida y emotiva.

Recomendado para: Buscadores de lágrimas, sufridores que no quieren pensar demasiado.
Abstenerse:Si quieres algo nuevo o una reflexión.

Título: Un hijo
Autor: Alejandro Palomas
Año de edición: 2015
Editorial: La Galera