La segunda parte de Amor y Virtud se llama Virtud y Verdad y salió a la venta este mismo año, junto a una nueva edición de su primera parte. Tuve la suerte de que su autora me enviara un ejemplar, que devoré en una sola mañana.
IMG-20151130-WA0017[1].jpg Ha pasado un año desde la tragedia y la vida sigue adelante en casa de los Becker. Derek ha vuelto a casa, con su hija y también con Emily Wathson. Arabia también ha decidido vivir en la casa para apoyar a Zane, quien sigue sin superar la pérdida. Louis estudia teatro como quería, y Jake… sigue siendo Jake, tal vez un poco más solitario y reservado, si cabe.
La vida les reserva amor, experiencias, peleas, descubrimientos, sexo, drogas, peligros y reencuentros.

Virtud y Verdad es posiblemente la mejor segunda parte posible para Amor y Virtud. Continúa la historia del libro anterior sin precipitación y con el mismo estilo fresco y natural del primer libro, aunque si se le nota la experiencia como escritora y ahora puede verse una escritura más refinada y tal vez más madura.

El fuerte de este volumen sigue siendo sus personajes. Personas reales no estereotipadas que tienen problemas reales con el trabajo, el amor y en general la vida. Sin embargo algunas de las situaciones comienzan a ser un poco más rocambolescas de lo usual, lo cual es natural si consideramos algunas situaciones como una escalada. Es el caso del tema de las drogas, que si que suelen funcionar con esa dinámica.

En este libro se tratan muchos temas más controvertidos, como el maltrato de género en el marco de una relación romántica, la agresión sexual, la misma drogadicción, el acoso laboral… No sólo tenemos personajes más maduros por su situación familiar y laboral, si no también temáticas más maduras que les quedan grandes por todas partes a los pobres personajes (cosa que suele ocurrir también en la vida real). Como un niño en los zapatos de sus padres, los personajes caen una y otra vez en dinámicas que ya han probado como negativas. Y cómo superan poco a poco esas dinámicas cueste lo que cueste llegando a un comportamiento más adulto, hace de los personajes un elemento en constante evolución.

En la parte negativa debería poner dos cosas. La primera es la reacción del personaje que vive un caso de maltrato de género con agresión sexual: es interesante pero no suficientemente descrita. O no se ha tenido en cuenta ciertos rasgos de esa reacción (vergüenza, autoculpabilización, intento de borrar la experiencia) o simplemente no se han considerado interesante para la trama. La segunda sería la “curación” del personaje drogodependiente, que acaba siendo voz de la razón poco después de tocar su punto más bajo.
Por lo demás tenemos una trama que va complicándose y que llega a giros un poco de telefilme. Que no digo que no disfrute, pero que simplemente parecen menos verosímiles que los de la primera parte.

El resultado, una lectura sencilla, rápida y con un gran poder de “enganche” que gustará a cualquier lector joven sólo con que sus niveles de alegría al drama y al romance no le obliguen a tomar antiestaminicos.

Recomendado para: Cualquiera que gustase de la primera parte
Abstenerse: Si jamás habéis disfrutado un telefilme de sobremesa

Título: Virtud y Verdad (Amor y Virtud #2)
Autor: Rolly Haacht
Año de publicación: 2016
Editorial: Autoeditado