La leyenda ancestral es la primera parte de una saga autopublicada que se llamará El legado de los Dioses. Es, como ocurre muchas veces, ese tipo de libro que está totalmente dentro de tu ámbito de interés pero que carece del marketing para darse a conocer del que proveen las grandes editoriales y cadenas. En mi caso me llegó directamente por el autor, al que agradezco de corazón su confianza en mi trabajo y su paciencia por mis plazos eternos.

51bkg2izdrl1 La vida de Matthew Finn ha dejado de ser la misma de la noche a la mañana al descubrir la existencia de Maresgirc, un mundo contiguo al suyo anclado entre la edad antigua y el medievo, poblado por dioses y por extrañas criaturas que él creía protagonistas de simples mitos y leyendas. Como elegidos por los dioses, él y sus amigos se verán inmersos en una sangrienta guerra declarada por Hades, señor de los muertos, sin apenas quererlo. Una lucha contrarreloj ha comenzado entre ambos bandos y solo uno de ellos podrá hacerse con el Gran Poder que dio vida a Maresgirc, capaz de transformar a su poseedor en el ser más poderoso del universo. Solo uno podrá ser el vencedor, pero ¿será la luz capaz de vencer a la oscuridad?

Lamentablemente lo primero que me caló de esta obra al leerla fue el estilo. Tiene un estilo ampuloso y grandilocuente. Y lo tiene todo el tiempo, incluyendo los diálogos que mantienen entre sí un grupo de amigos de entre 13 y 18 años. Esto es, para mi, un error de estilo que se podría haber corregido contando con una corrección profesional o dejando la obra dormir en un cajón unos cuantos meses y retomarla con ánimo de reescritura después.
Se que no es la primera vez que me quejo del estilo de una obra, y también se que no será la ultima. Pero, amigos autores, tenedlo en cuenta cuando escribáis o corrijáis vuestros escritos: el estilo golpea al lector antes de que la historia tenga tiempo de atraparlo. Estas cosas pueden hacer que un lector os abandone.

La historia tiene una estructura de videojuego o de anime shonen. Un grupo de héroes tiene que avanzar, explorar y manternerse unido mientras encuentran partes de unos objetos que a su vez van aumentando sus habilidades sobrehumanas. Cada parte les da una o varias habilidades y un nuevo ataque para aquel que la recupera. Un ataque que tiene un nombre que hay que modular mientras se ejecuta la técnica. ¿A que ahora me seguís con el tema videojuego/anime? Además tiene unas batallas que también parecen sacadas de un videojuego por turnos o de un anime. De esas en las que los personajes están hablando entre sí en medio de la batalla mientras (imagino) el malo maloso y muy poderoso está aprovechando para actualizar facebook, hacerse unos selfies y tomarse un bocata de jamón.
Obviamente esto no es realista. Y, en mi caso, me molesta. Aunque sé que hay quien considera un valor que se traspase una historia con una estructura propia de otro medio a la literatura, yo creo sinceramente que hecho como está, habría dado mucho más de si en el medio referente.

Tiene además otro complejo que también veo fácilmente heredado del género anime shonen. Yo lo llamo complejo “too much drama”. Tenemos una narración en tercera persona que va cambiando el foco entre un grupo de personajes principales: los elegidos de los Dioses (elementos) y la elegida de Afrodita, Miriam y (en alguna escena suelta) los Dioses. Eso haría de esta una novela coral y si todos aportaran igual, pero está muy claro que el protagonista es el líder del grupo: Mathew Finn y el resto se definen en cuanto a sus relaciones con él y entre ellos. Sin embargo tenemos seis elegidos que provienen de nuestro mundo, cada uno de los cuales tiene su propio horrible pasado personal. Teniendo en cuenta que son un grupo de amigos del instituto lo cierto es que tanto drama resta verosimilitud a la historia. No puede ser que tengas un grupo de amigos (y más amigos tan jóvenes y que se han conocido en un entorno de estudios normal)  y que todos ellos tengan algún trauma importante. No es realista. Yo lo siento, pero al tercero yo ya estaba poniendo los ojos en blanco, y son seis personajes (alguno con más de un trauma importante). Darles a muchachos entre 13 y 18 años un pasado tan oscuro y abigarrado no es la forma de crear buenos personajes o personajes redondos. Yo sólo lo digo.

Pero sería injusta si sólo dijese cosas negativas: Es refrescante tener una novela de fantasía que pasa en parte en nuestro propio mundo. Más aún si la parte de nuestro mundo se desarrolla en la península. No Nueva York. No Londres. No Irlanda o Escocia. Más aún es refrescante si tampoco se desarrolla en una gran urbe (Madrid, Barcelona) si no en una población más modesta. En este caso el “mundo real” es Arenys de Mar, que es un pueblo costero precioso de Barcelona provincia. (Turismo de Arenys, tenemos que hablar… ejem…) Ya es un punto. Lo que no entiendo es por qué dos de los personajes más importantes (ya sólo por número de líneas acumuladas hablando de ellos) tienen que ser medio americanos. Es una decisión que no comprendo, sencillamente.

Además el relato del mundo real, bien en el presente o bien en los recuerdos de los personajes, hace hincapié de temas de actualidad, sociales y peliagudos. Esto es valiente y hay que reconocerlo. No obstante algunos de los temas no están bien desarrollados, otros se pasan un poco por encima como caracterización… Y por último algunos son un poco aberrantes y traidos por los pelos. Hay temas de mafias criminales que simplemente aparecen sin mayor consecuencia. Ahí donde en lo demás estábamos alcanzando una buena cuota de realismo, eso se lo resta y es una lástima. Creo que hay temas como el maltrato a la pareja y los hijos que se merecían más líneas, un desarrollo más completo, y que no se quedase en la excusa para el carácter ferreamente combativo y protector de un personaje. Creo que el complejo de exclusión familiar puede ser mucho más complicado de lo que representa el personaje que lo padece. Aunque aplaudo las muchas líneas que ocupa el tema de la homosexualidad, creo que se está tratando de forma un poco frívola y un tanto redundante. Es un tema de importancia, ¡claro que si! Pero debería estar más ordenado y procurar mostrar la duda interna y el miedo al rechazo sin ser tan reiterativo.

Aunque no tiene que ver, el tema de la homosexualidad y su aceptación me lleva a otro punto importante en el libro: el sexo. Durante la narración hay varias escenas de sexo, tanto heterosexual como homosexual. La variedad me gusta, debo decir, pero (aquí viene el pero) no están bien escritas.
El sexo, como todas las “funciones corporales” tales como la alimentación o la excreción, la sudoración etc. existe de forma natural en la vida de los seres humanos. Pero no siempre tiene importancia capital en una narración. Además, vivimos en una sociedad donde se ha vetado tanto el tema que aceptamos con toda naturalidad un “fundido en negro” ante una escena de esas características, así que si no se te da bien nadie te va a recriminar por no mostrarlo.
Sin embargo, entrar en la erótica es complicado. Las escenas de sexo deben mostrar mucho de la relación entre las personas, y no ser una descripción de lo que pasa con indicaciones de lo especial que es para o excitado que está el personaje. Vamos, que escribir escenas eróticas es difícil. Muy difícil. Y es muy fácil cagarla. No puede describirse igual el sexo de iniciación entre una pareja muy enamorada y una que se atrae mucho pero que no tiene claros sus sentimientos. Ni tampoco entre éstos últimos y unos desconocidos que lo hacen por deber. Aquí tenemos un caso de un autor que ha corrido un riesgo que no le ha salido bien.

Pasemos a los problemas mitológicos. Magesric es un mundo completamente mitológico, donde la magia existe, los dioses están presentes y los héroes se reencarnan (supongo que una y otra vez).
Sergi sabe de mitología griega. Se nota. Sus fuentes son algunas de las que yo menos valoro (tiendo a unas interpretaciones más arcaicas, en general y en la vertiente del inframundo muy influidas por los cultos eleusinos) y por tanto tenemos algunos choques graves en lo que a interpretación se refiere. Para empezar, a mi que el malo siempre sea el pobre Hades me repatea. Además, tengo una muy asentada teoría sobre la relación Hades-Dionisios y a través de ella sobre el mito del rapto de Perséfone que me hace tener una simpatía especial por estos Dioses. Igualmente, no acepto de buen grado la relación establecida entre Dioses, elementos y características. ¿Por qué Hefesto tiene que comportarse como si fuera Ares, sólo por estar relacionado con el fuego? ¿Por qué Afrodita está ahí en medio? ¿Desde cuando Poseidón es un  Dios comprensivo, desde que el elemento agua se considera calmo y sanador? O incluso, ¿Dónde demonios está Atenea si estamos en medio de una bendita guerra?
Hace un uso extenso de distintos mitos, jugando con el conocimiento y desconocimiento de distintos personajes, aunque a veces se olvida de qué personajes eran los expertos en cultura clásica y cuales no. La aparición puntual de personajes provenientes de mitos es muy colorida, y graciosa muchas veces.

La linealidad temporal de las culturas que componen Magesric es poco clara, y creo que hay un pequeño problema de worldbuilding en el que se puede ahondar en otras entregas o que se solucionará por si mismo. En general el problema de generar un mundo nuevo se sortea con bastante gracia, aunque tirando bastante de escenarios que nos recuerdan a dungeons y escenarios estándar.

Escrito todo lo escrito, va a parecer que aborrecí la novela. No es verdad. Es una novela bastante disfrutable. Tal vez porque nos recuerda mucho a otros entretenimientos. Y aunque es mejorable en algunos aspectos, conviene tener en cuenta que es una autopublicación de un autor muy joven que tiene muchísimo espacio para crecer como literato. Así que el resumen es una novela a la que hay que ponerle algo de ganas de disfrutar más que sentido crítico y con la que dejarse llevar.

Recomendado para: Gente con ganas de pasar el rato sintiendo que hace algo más que pasar el rato
Abstenerse: Si valoras el realismo en todas sus vertientes. Griegos gentiles.

Título: La leyenda Ancestral (El legado de los Dioses #1)
Autor: Sergi Abellan Montes
Año de publicación: 2016
Editorial: Autopublicado