Danza de Letras

Al son de las palabras

Ghost

ghost

Ella lloraba abrazada a Oda Mae, desconsolada. Era tan difícil aceptar, tan difícil asumir. Tan difícil seguir adelante. Le sentía donde quiera que fuera. Estaba marcada para siempre por su relación. Por la forma que tenía de amarla.

—¿Estáis bien? —dijo una voz.

Era la voz de Sam. Un último quejido se heló en su garganta mientras las lágrimas corrían por su mejillas

—¿Sam? —preguntó con voz queda.

—Molly

—Puedo oírte. —dijo, y su voz acusaba la tormenta de emociones que sentía.

Una luz sobrenatural comenzó a colarse en la habitación. No parecía venir de ninguna parte, ni tampoco llegar a ninguna parte. Sin embargo era una luz cálida, que tocaba el corazón y lo abría a la maravilla. Bajo aquella luz, ambas mujeres pudieron ver cómo se perfilaba la imagen translúcida del joven. Molly miraba aquel milagro, incrédula, mientras sus hombros aún se agitaban victimas de sus sollozos.

Sam se acercó poco a poco a ella, como hacía tan a menudo para consolarla, y acercó su cara fantasmal hasta la de su chica. Molly sintió el cosquilleo frio del roce de los labios de su novio difunto sobre los suyos.

—Sam —les interrumpió Oda Mae —Te están esperando.

Sam miró a la médium un momento y asintió ligeramente. Dejó a Molly y se dirigió a su nueva amiga.

—Adiós, Oda Mae. Y gracias.

—Adiós, Sam. Eres un buen tío.

Sam sonrió ligeramente. Sí lo era. Era un gran tío.

Molly se puso en pie cuando vio que Sam volvía hacia ella. Quería decirle muchísimas cosas, pero no encontraba las palabras y sólo consiguió suspirar.

—Te quiero, Molly —le dijo él tiernamente

Ella no pudo reprimir una risa emocionada. Él la quería. Claro que la quería. Se lo había dicho muchas veces. Casi demasiadas veces..

—Ídem —respondió, como respondía siempre.

La sonrisa de Sam se volvió radiante.

—¡Qué maravilla, Molly! No sabes cuánto me alegro de que me digas eso.

Se acercó aún más a ella y, sin dejar de mirarla tiernamente a los ojos, introdujo una mano en el pecho su chica. La retiró de golpe, teñida de sangre, apretando en su puño el corazón aún palpitante de Molly.

Oda Mae gritó sin poder evitarlo al ver el cuerpo de la amada del fantasma al que había ayudado los últimos días desmadejado en el suelo. Sam miró amenazadoramente a la médium.

—No sabes cuánto amor me llevo —le dijo con una sonrisa demente en sus labios justo antes de desaparecer para siempre en el más allá.

10 Comentarios

  1. Ooooo… yo pensaba que la mataba para que se fuera con él… no se puede ser romántica, ja ja. Muy buena, no me lo esperaba.

  2. Me ha pasado como a Luna, esperaba que se la llevase con él. Buen final, me has dejado de piedra. Enhorabuena

  3. Dioooos, que gore. Me encanta, ¡quiero más!

  4. Les he dicho a los de LiterUp que hagan como unos premios para ver que relato es el mejor de cada “categoría” digamos. Yo creo que del reto 8 el tuyo es el mejor que he leído (de momento de doy el premio no-oficial por mi parte jajajaja).
    Viendo los demás comentarios veo que nos has sorprendido a todos bastante.

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