Roca editorial nos trajo este título largamente esperado por todas las personas que, interesadas en la literatura de ciencia ficción, también tienen interés tanto en las plumas femeninas prometedoras como en los discursos feministas. Yo esperaba la publicación con ansia y, aunque no fue la experiencia maravillosa que esperaba, tampoco me arrepiento de nada.

Una niña en la América profunda escapa de un padre maltratador.
Un chico en Nigeria filma a una mujer que está siendo atacada en un supermercado.
La hija de un criminal del este de Londres ve cómo su madre es asesinada.
Una senadora en Nueva Inglaterra se esfuerza por proteger a su hija.
Cuatro personajes que sufren las tensiones construidas a través de siglos de desequilibrio y amenaza están dispuestos a llegar lejos en su determinación por establecer un nuevo orden mundial.
Las mujeres descubren que poseen un poder: el de la electricidad. Con un simple movimiento de sus manos, pueden infligir un dolor agonizante e incluso la muerte.
Un nuevo poder, extraordinario y devastador, ha llegado y cambiará el mundo para siempre.

Esta novela juega con el concepto de la opresión. ¿De dónde surge? ¿Quién la ejerce? ¿Cuál es la excusa? ¿Por qué nuestro mundo es machista? La respuesta obvia es… por que los hombres pueden someter a las mujeres a la fuerza. Los hombres son más fuertes, por lo que ostentan el poder.  Y también muestra que esto es falso, especialmente si miras caso a caso.

Estamos ante el retrato  del inicio de una distopía (especialmente para los hombres), o sencillamente cómo se fundamenta un cambio de paradigma. La revolución, la alegría de los oprimidos, el terror de los demás, la escalada de la fuerza, la resistencia… y el poder. Y es interesante cómo demuestra, sencillamente, que hombres y mujeres somos iguales y que un sistema en el que uno de los sexos tiene poder sobre el otro es desequilibrado e injusto.

Me gusta que use la violencia y especialmente la violencia sexual como una forma muy clara de representar esta idea: el desequilibrio de poder es nocivo.

Minipunto extra por mostrar que, en algunas ocasiones, el opresor no es el género opuesto, si no el propio utilizando peones según sus fines e intereses. Que no sólo es monstruo el que ves directamente, si no también el que se esconde en la sombra. El que planea. El que consiente.

Lo más flojo del libro es la narración. La estructura, el contenido… todo promete una expresividad y una fuerza de la que el texto carece. Me han dicho que es un problema de traducción, cosa que yo no puedo contrastar… pero lo cierto es que la edición castellana adolece en este punto.

Aparte de esto, me hubiera gustado ver un punto de convergencia de las cuatro historias principales más nítido. Hay un momento en el que parece que se da… pero se queda sin consolidar. Para mí, habría sido un punto extra.

Eso sí, tengo que hacer mención del prólogo y el epílogo de “cartas del autor, especialista en estudios masculinos, a Noemi Alderman”. Son deliciosos. Geniales. Un zasca en toda regla a cómo funciona el mundo académico ahora mismo, especialmente en temas de género.  Gracias, Noemi.

Recomendado para: Interesados en temas de género, feminismo y piscología social. Amantes de las distopías.
Abstenerse: Hipersensibles, machistas recalcitrantes, negacionistas y necesitados de desarrollos inmediatos.

Título: The Power
Autor: Noemi Alderman
Año de publicación: 2016
Año de edición en España: 2017
Editorial: Roca