Alma – Memorias de Harlek 1 es un libro que, en general, llamaría mi atención a pesar de ser comercializado sin bombo alguno por una editorial más bien pequeña. Cuando los autores me dieron la oportunidad de hacer esta reseña estaba insegura, porque pensaba que no iba a ser capaz de cumplir con mi trabajo. Al final está aquí y quiero aprovechar para hacer una pequeña reflexión. Pero antes, la sinopsis.

El mundo espera un mesías, un recién nacido que, según la profecía, redima el lugar del dolor –y también de heroísmo–, y devuelva la paz y la alegría que todos desean. Éste es el universo que descubre este libro: Harleck, imperio de los hombres regido por Marfor.
Una esfera misteriosa, un caudillo todopoderoso y un elegido que –sin saberlo– deberá enfrentarse al tirano y a su destino. Así, cuando el joven Erlin obtiene un día la enigmática esfera misteriosa, se ve abocado a una nueva y tormentosa vida, en huída constante del imperio… En su viaje, acompañado por su abuelo Galmor y su compañero de infancia Barlin, se cruzará con capitanes obcecados con la gloria, con viejas amistades rodeadas de mentiras y con un elegido que no conoce aun su destino. Es el principio…

Alma juega con algunos de los grandes tópicos de la fantasía épica. La magia, el mundo complejo lleno de razas mágicas, el mentor, el segundo mentor, el elegido, el objeto mágico ominoso, el viaje… Con estos elementos el libro podría haber sido olvidable. Sin embargo los autores consiguen una narración no solo coherente si no también interesante. Los elementos están ahí, pero no son totalmente obvios. Aunque se puede seguir la inspiración hasta la épica más clásica y cercana a Tolkien, también tiene un pulso moderno. Y eso es lo que creo que necesita la épica actual, poder contar una historia fresca con esas bases tan trilladas.

De hecho, este libro es lo que yo llamo una historia de rol. Tenemos a un grupo heterogéneo de personajes, cada uno con su propia motivación, que conforman un “grupo básico de partida”. Tenemos un mago, un pícaro, un guerrero, un marino (con contactos en los bajos fondos)… un grupo equilibrado para jugar a… dungeons and dragons. La historia arrastra a estos personajes a buscar algo (contactos, objetos, información) corriendo aventuras. Esto es una estructura propia de una partida de rol, aunque no especificamente de las de patada en la puerta.  Esta sensación se ve agravada por el hecho de que las descripciones de los entornos son masivas y extensas. Exactamente del tipo que uno necesita para hacerse una idea de cómo y cuánto moverse o sus opciones de interacción con el entorno en una escena. Descripciones de ambientación en 360º y detalladas pero sin entrar en sensaciones.

¿El resultado es, tal vez, “poco literario”? Puede. Pero no, que se pueda identificar tanto con el rol no es algo malo. La gente que ha jugado poco (o mal) considera que las partidas de rol son siempre lo mismo y, como ya he dicho, no tienen que serlo. De hecho el rol es una base muy válida para construir historias, para ambientarlas y para aprender de narración, de recursos y de personajes.

¿Dónde está la originalidad? El mundo es extenso y bien pensado. Detallado con muchas variables y bien presentado. Las criaturas mágicas que presenta no son estandarizadas. Es casi una historia para presentar un mundo, pero no deja que esa sensación cale.

En este caso, la experiencia final de lectura es positiva. Una historia clásica siguiendo la estructura de el camino del héroe que va alternándose con escenas del pasado del villano principal que ayudan a entender el mundo y poco a poco la situación actual. Es entretenido, agradable de leer. Especialmente si te gusta ese tipo de corte.

Recomendado para: Vieja guardia rolera y de fantasía heróica clásica.
Abstenerse: aburridos de la fantasía clásica y gente que busque hard grimdark o fantasía puramente innovadora.

Título: Alma (Memorias de Harlek #1)
Autor: Pau Sitjar y Roger Peruga
Año de publicación: 2015
Editorial: Marlow editores