Dioseros es parte de una de las sagas de ciencia ficción que publicará Cerbero en bolsilibros, la saga que más olor de space ópera (aunque no por ello de ciencia ficción primaria) tiene de entre lo que la editorial del can tricéfalo ha sacado hasta ahora. Y viene con la garantía de una pluma ampliamente conocida en el fandom: Eduardo Vaquerizo.

La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de los planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, su destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver.

Voy a reconocer de entrada que a mi Dioseros me llamó por puro concepto: una novela que muestre cómo se introducen variables en la sociología de un planeta a través de la religión para que ésta cambie del modo necesario para aceptar abiertamente a la cultura que creó los cambios necesarios me parece algo muy interesante. Y es que a mi me gustan las religiones. Y, por supuesto, sé que las religiones tienen un factor muy elevado de control social. Las religiones prohiben, las religiones legitiman, las religiones juegan con sentimientos como el miedo, la culpa, el amor… y también ejercen como orden separador de las poblaciones; deciden quienes son “nosotros” y quiénes son “los otros”. Y todo esto no es sólo fascinante, si no también muy jugoso.  Y el libro cumple lo que promete en esta exposición… y además tampoco toma partido, como habrían hecho otras obras. No tiene por mensaje decirnos “la religión es mala y la ciencia evolucionada es buena” o, al contrario, “la religión es buena, te hace evolucionar correctamente hacia un bien mayor”.  Esto ya es un plus en lo que al tratamiento del tema se trata.

También quiero que vaya por delante que es el inicio de una saga, aunque parece que no de una saga al uso (mismos personajes, desarrollos de personajes largos, una trama larga que abarca mucho tiempo…) si no más bien distintas visiones del mismo mundo de los Funcionarios desde distintos departamentos. Lo cual está guay a su modo, pero tiene el enorme pero de que, al parecer, perderemos de vista a estos personajes y a la temática religiosa que, aunque pueda pensarse que no, da muchísimo más de si. Por un lado me parece genial que se profundice en el mundo construido para la obra, por otro da pena abandonar a los dioseros (personajes y concepto).

La novela tiene una introducción larga, porque al fin y al cabo va a presentar un mundo enorme, y lo acepto. Esto implica un ritmo pausado y mucha atención al detalle, lo cual es poco habitual en una obra de esta extensión…  y por lo que sé es algo que mucha gente ha señalado como un fallo. Para mi no lo es. Para mi lo que es un fallo es que el desenlace sea tan repentino. Queda algo precipitado, especialmente si comparamos con la presentación. Asumo que era una cuestión de espacio (si tenía que ser una novela corta, tenía por fuerza que reducirse el número de palabras). Me parece una lástima, porque la historia daba pie a algo más desarrollado.

Como experiencia de lectura es buena, realmente buena. A pesar de la precipitación del final y del hecho de que, tal vez por ello, queden tantas cosas en el aire (inconclusas, desaprovechadas). El gran giro en la trama de la obra le hacía necesitar más desarrollo emocional, pues implicaba que los dioseros, las personas que menos creen en los dioses de todo el universo, se enfrentasen a una revisión completa de su sistema de creencias y de su trabajo. En la novela puede la urgencia del desastre inminente, y nos perdemos algo que podría haber sido muy grande.
¿Quiere decir esto que no me ha gustado? No. Quiere decir que yo quería más. Mucho más.

Recomendado para: amantes de la psicología y la historia de las religiones, ansiosos de space opera
Abstenerse: Gente que quiere sólo aventuras o sólo desarrollos completísimos -envueltos con un lacito y demás- y cualquiera que no quiera pensar en absoluto.

Título: Dioseros (Memorias del gran anillo #1)
Autor: Eduardo Vaquerizo
Año de publicación: 2017
Editorial: Cerbero