La materia oscura es una de esas sagas juveniles que quedan en la historia… de esas que yo, acordándome de cuando las leí en su momento, decidí tener para mis hijos. De hecho la tengo atesorada en un estante junto a Harry Potter y Las crónicas de Narnia. Así que este pasado mes, cuando vi que Roca sacaba la precuela, no pude evitar hacerme con ella.

Malcolm Polstead, un joven adolescente de once años, y su daimonion Asta viven con sus padres muy cerca de Oxford. Al otro lado del río Támesis (en el que Malcolm navega habitualmente utilizando su amada canoa, un bote con el nombre de La Bella Salvaje) está la abadía de Godstow, habitada por las monjas de la región. Malcolm descubrirá que ellas tienen un huésped muy especial, una niña de pocos meses llamada Lyra Belacqua.

Cuando me encuentro con un caso como este (la precuela de una saga bien conocida) siempre me pregunto ¿Funciona sin haber leido la saga? En este caso la respuesta es sí. El libro te explica todo lo que necesitas saber, y lo hace bien: sin infodump, sin sonar mecánico… Aunque tal vez a un lector que tenga muy reciente la trilogía original se le pueda hacer un poco pesado, porque es absolutamente necesario repetir conceptos que puede tener demasiado claros. No obstante, se introducen los conceptos básicos del mundo de forma comedida y clara, sin dar la sensación de que sobre nada.

Para el lector de la otra trilogía, es maravilloso reencontrarse con algunos de los personajes que amo -aunque servidora echó de menos a alguno – y además una genialidad conocer realmente a otros que prácticamente sólo estaban de fondo en el primer libro. Pero además, para aquellos que no hayan conocido anteriormente a los actores, desarrolla coherentemente una historia y una personalidad para cada uno, construyéndolos desde cero y dotándolos de una profundidad interesante. Porque si algo tiene este libro es  conflicto moral  personal.

Pullman ha conseguido que el libro esté a la altura de su Materia Oscura. Es un poco menos inocente, sobre todo menos inocente que Las luces del Norte (La brújula dorada).  Tal vez porque su escritura ha madurado desde entonces, o tal vez porque los personajes de Malcom en este libro y de Lyra en La brújula dorada no tienen mucho que ver a ese nivel. Malcolm ha vivido toda su vida en una posada, y ha escuchado muchas cosas, es un romántico, un chaval impresionable y sensible, pero no es tan inocente como la protegida Lyra del Jordan. Todo lo que era una sorpresa para Lyra, aquí es algo factible para Malcolm.

Se despliega aquí lo mejor de la narrativa del autor: accesible, entretenida, pero llena de mensaje y con una gran carga filosófica. Su mensaje en pro del libre albedrío, la autoconsciencia y la responsabilidad individual frente a los pensamientos y agrupaciones totalitarios y de único sentido nunca está de mas.

Como experiencia de lectura es un texto que te atrapa con facilidad y te deja en vilo incluso si ya sabes que las posibilidades de que las cosas salgan realmente mal son menos que ninguna. En resumen, no tengo ningún problema en añadir este libro a esa pila de libros muy recomendables para que los lean mis hijos. Cuando aprendan, claro.

Recomendado para: jóvenes lectores, seguidores de la Materia Oscura y gente a la que le guste el conflicto filosófico entre responsabilidad personal y responsabilidad grupal.
Abstenerse: aquellos que se consideren “demasiado adultos para leer cosas juveniles” y personas excesivamente ligadas a una iglesia que puedan sentirse heridos por la dura crítica contra las estructuras eclesiásticas y en general contra la religión organizada del autor.

Título: La bella salvaje (El libro del Polvo #1)
Autor: Philip Pullman
Año de publicación en españa: 2017
Editorial: Roca