Lei Flores para Algernon, que era uno de esos grandes pendientes en mi lista eterna, gracias a un grupo maravilloso de gente que conocí en Goodreads y que, de tanto en tanto, nos da por estas cosas. Vamos por faena.

Charlie Gordon, un chico con discapacidad mental, cuenta en su diario, con palabras similares a las de un niño que empieza a escribir, las dificultades con las que se encuentra en el día a día. De pronto, unos científicos ven la posibilidad de operarle para lograr que sea un persona como las demás. También lo hicieron con Algernon, un ratoncillo de laboratorio, y la cosa funcionó. Pero, tiempo después, el ratoncillo empieza a experimentar cambios de conducta, hasta caer en un claro retroceso y morir. Charlie, que lo observa cada día, sabe lo que eso significa

Tengo que confesar que al principio tenía muchos problemas con la redacción de los informes de Charlie. Me parecía que estaban exagerando, y mucho. Quiero decir… Charlie tiene según el libro un CI de 68, es decir, una inteligencia límite. Curiosamente me puse a leer el libro mientras mi madre, que es pedagoga y que de inteligencias algo ha estudiado, estaba de visita y estuve hablando con ella un rato del tema. Terminamos quedando que lo que me chocaba más del Charlie del principio era algo que estaba por ver… que es una persona sumamente traumatizada, además de tener un CI bajo.  También quedamos en que sí, todo estaba ligeramente exagerado, creo que para que pudiéramos darnos cuenta del cambio de Charlie de un informe al siguiente.
Lo otro que no ha acabado de convencerme es que el Charlie pre-operación es realmente como un niño.  No tiene profundidad emocional para comprender sutilezas, ni malos tratos. Olvida todo aquello que ha sentido como malo. Carece por completo de impulso sexual. Todo esto no tiene nada que ver con el CI.  Ni la inteligencia emocional, ni el impulso sexual ni el afectivo están relacionados con el coeficiente intelectual.

¿Por qué empiezo la reseña por esto? Porque Flores para Algernon es un libro jodidamente efectivo. Efectivisimo. Emociona mucho, te hace empatizar con el Charlie listo, el que roza la paranoia y luego la atraviesa directamente, el que se siente separado del mundo y no termina de entender por qué… y te deja sin esperanzas. Te hace tomarle tanto cariño a Algernon, y eso que es solamente un símbolo de lo que le espera a Charlie, que eres tú mismo el que quiere comprar flores para su tumba ratonil. Es habitual que uno acabe este libro muy mal. Es normal que uno llore. Yo lloré. Y cuando un libro es así de potente en lo emocional, es normal que nos olvidemos de todo lo que nos ha chirriado anteriormente.

Lo cierto es que para ser una novela tan corta plantea muchas cosas. Para empezar, plantea el eterno problema de qué es la inteligencia, y te lo entreteje con el problema de qué es la felicidad para terminar hablando de la existencia humana y el comportamiento social. Y sí, cuando habla de inteligencia y felicidad a mi me salta Lisa Simpson diciéndome que ha hecho una gráfica (le encantan los gráficos). Lo cual, ahora que lo pienso, puede ser una forma de la serie de hacerle un guiño a este relato. Quien sabe.
Eso si, es antigua, y se nota en el trato del personaje hacia las mujeres, los tabúes sexuales y la “liberación sexual”.  No es algo que yo le haya tenido en cuenta a la hora de evaluarlo, pero sí, me hace chasquear la lengua reprobatoriamente que básicamente haya dos mujeres para Charlie: la buena mujer y buena esposa – profesora y maternal – y la mujer descocada y sexualmente abierta -artista, promiscua y descuidada en casi todos los sentidos de su vida- y que el resto de personajes femeninos que se mencionen sean o muy religiosos y envarados o, incluso literalmente, prostitutas. Es lo que hay.

¿Qué estoy diciendo respecto a este libro en tanto experiencia de lectura? Que es una lectura que necesita paciencia al principio, pero que atrapa y que te da un billete de ida para una montaña rusa emocional de aúpa. ¿Engancha? Si. ¿Deja poso? Si ¿Se lee rápido o fácil? Si y si.

Por cierto, me hay dicho que esta novela proviene de un relato que es mucho mejor, más brutal, más directo. Buscadlo. Yo lo buscaría.

Recomendado para: Gente que quiera acercarse a la llorera, personas estudiando problemas de inteligencia y sus limitaciones.
Abstenerse: triger warning por maltrato, maltrato infantil y sexo explicito. No apto para gente con mucha sensibilidad, a menos que de verdad quieran que se les metan cosas en ambos ojos al mismo tiempo …

 

Título: Flores para Algernon
Autor: Daniel Keyes
Año de publicacion: 1966 (relato original, 1959)
Ultima edición en España: 2006
Editorial: SM