6 almas, 6 destinos. Porque amamos el terror

A veces, una persona que reseña libros tiene suerte. Y contactos, o amigos, o algo parecido. Yo tengo la suerte de conocer a Lucian F. Vaizer. Reseñé su traducción de El collar de Perlas, la historia de Sweeney Tood, casi en los inicios de blog. Y este pasado año, Lucian publicó su primera novela.

Testamento es el pueblo fantasma más encantado que existe, un monstruo de Frankenstein paranormal de treinta y tres kilómetros cuadrados de extensión compuesto sólo por edificios malditos que han sido trasplantados piedra por piedra con una precisión perturbadora: Amityville, la Casa LaLaurie, el Sanatorio de Waverly Hills, la Mansión Winchester… no hay rincón que no oculte un pasado escalofriante. Una espesa niebla artificial cubre sus calles pavimentadas con cráneos humanos de fosas comunes de la Segunda Guerra Mundial, mientras el pueblo se sumerge en una noche perpetua. Incluso su zona verde, el Aokigahara Park, es una porción del infame bosque japonés de los suicidios.
Seis personas deberán permanecer en Testamento 66,6 horas desde las seis de la mañana del 29 de octubre hasta el 1 de noviembre si desean llevarse una recompensa de nada menos que seis millones de dólares en criptomonedas, libres de impuestos.  No obstante, abandonar el pueblo antes de la fecha señalada supondrá una multa de también seis millones de dólares.
Seis figuras relevantes del mundo sobrenatural se jugarán seis millones de dólares y mucho más a lo largo de un fin de semana de Halloween que jamás olvidarán.

Vaya por delante que, de algún modo, me gusta el terror. No demasiado. Quiero decir que no soy una gran fan. Solo una fan normalucha. En general, no he leído mucho terror, ni visto demasiado cine de género… Pero lo básico, lo necesario, lo justo… eso sí.
Tengo amigas que no pueden con el género, que les tiembla todo solo con pensar en ello. A mí no me pasa. No es que no tenga miedo, es que lo sobrenatural no me asusta, no me supera.
Sin embargo tengo un lado que le gusta lo estética del terror sobrenatural, y mucho, y que disfruta con ella como una enana. Sin miedo, sin conciencia, tomando las cosas como vienen.
Seis almas, seis destinos es una novela que narra muy bien sus escenas de terror sobrenatural. Todas ellas, con sus extrañas y perturbadas realidades. Y además, variadas. Lo cual es lógico teniendo en cuenta que el escenario general del grueso del libro es una enorme manta de patchwork del horror contemporáneo.
En ese sentido da un poco igual lo que te guste dentro del género, porque hay un poco de todo. ¿Exorcismos? Por supuesto ¿Muñecas malditas? Cómo no ¿Brujas, fantasmas, asesinos en serie? Sin problema. Porque la construcción de Testamento es una pesadilla de pesadillas… y al tiempo sirve para repasar algunos de los lugares más encantados del mundo. Y eso sí que es tener encanto.

La novela no sigue una estructura lineal, sino que va saltando de personaje en personaje entre las seis personas que aceptan el reto. El libro muestra por una parte un primer contacto de cada uno con la realidad de Testamento, después la prueba que el pueblo plantea a cada alma y al fin, reúne de nuevo esas historias. No son narraciones lineales, lo cual puede confundir a algunos lectores, pero son precisas y efectivas. Buenas imágenes mentales. Cada cambio de personaje se dá en un punto de tensión. Todo muy bien planificado.

Hablemos de esas seis almas. Los personajes que se enfrentan a Testamento son seis estereotipos de personas que se enfrentan a lo paranormal. Timadores, escépticos y creyentes, pero sobre todo no creyentes. También son figuras habituales en la escena de lo paranormal: personajes que usan parafernalia de terror para construirse, escritores de género, investigadores de lo paranormal y timadores diversos. En los más de los casos, son un poco excesivos en su manierismos, más cercanos a la identificación en el grupo de personajes de referencia al que pertenecen que a la personificación. Hay quien diría que es un error, pero en este caso, creo que no.
El texto te deja bien claro con quién se puede empatizar y con quien no. Casi demasiado. Porque, obviamente, ninguno de ellos es un héroe ni tiene la necesidad de serlo.

Al final, el libro es un enorme homenaje al terror contemporáneo, tanto de cine como de literatura. Hay referentes nada velados a grandes películas y grandes autores. Y esa metaliteratura a mi me vale todo.

Recomendado para: Real fans del terror, gente que ama los referentes y los huevos de pascua más que la vida
Abstenerse: Sensibles al terror. La gente realmente sensible lo va a pasar mal.

Título: Seis almas, seis destinos
Autor: Lucian F. Vaizer
Editorial: Amazon
Año de edición: 2018


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