Danza de Letras

Al son de las palabras

Etiqueta: autor español (página 1 de 15)

Sentenciado: Eclosión. Construcción alternativa en clave Z

Hace unos meses recibí un email de un autor que me pedía una reseña de su libro. Le dije que estaba a tope de lecturas, pero que pondría su libro en mi lista…. Y que no necesitaba ejemplar porque ya lo tenía. Y era cierto, hace aún más tiempo vi una oferta de Sentenciado: Eclosión, y lo compré. Porque a mi no me gusta el genero Z, pero no puedo dejar de darle la oportunidad. No es posible que no me guste un género entero del fantástico así por que sí, ¿no?
Obviamente él se sorprendió muchísimo y creo que le gustó la idea de que su sinopsis fuese lo suficientemente atrayente para que lo tuviera en la eterna pila de pendientes.

En otoño de 2018, un poderoso y contagioso virus artificial capaz de traer a los muertos de vuelta a la vida transformados en depredadores ávidos de sangre, fue liberado en trece de las ciudades más importantes del mundo. Ahora, la Tierra es un gigantesco campo de concentración del que no se puede escapar, custodiado por seis mil millones de cadáveres andantes cuyo único objetivo es devorar todo lo vivo y en el que la esperanza de un futuro mejor es, sencillamente, una utopía por la que muy pocos están dispuestos a pelear.
Acompaña a once supervivientes en su lucha por sobrevivir en un mundo sentenciado donde ya no importa quién eras, sólo lo que estás dispuesto a hacer para vivir un día más.

 

Estamos, en general, ante un típico libro de temática Z. Infección causada por la egolatría de una industria y una oligarquía mundial en la sombra, supervivientes diversos, búsqueda de una vacuna -inmunidad o curación-, matar o morir, el ya clásico grupo paramilitar… Tiene algunos detalles temáticos nuevos, no en el zombi en si, si no en los supervivientes. Me sorprende sin embargo que aquí el monstruo no es tanto el zombi (que es la excusa, el entorno) si no el propio ser humano. Tenemos una novela donde prima el homo homini lupus. Los protagonistas son los humanos, y no sólo como supervivientes que tienen sus problemas de liderazgos en el grupo que la situación les ha obligado a formar, si no con sus egoismos, sus traumas, sus creencias y en general sus mierdas variadas, que son muchas.

Lo que creo que tiene de especial este libro es su estructura, que no es del todo lineal y que se basa en ir poniendo partes de la historia de varios personajes que en principio no tienen mayor relación entre sí, en distintos momentos antes y durante de la infección. Esta estructura puede hacer que alguien poco atento se pierda un poco, pero aligera muchísimo la lectura al ir saltando de punto de vista en punto de vista. Así una historia que habría sido un poco más de lo mismo, en un género que tiende a pensarse que se colapsa con rapidez, aporta un algo diferente.

La novela es, pues, un enorme puzzle que aboga por la variedad en los supervivientes. Hay gente que se ha rendido y gente que vive en pos de un único objetivo (cuerdo o loco), gente que vive por vivir y gente que vive por algo. Gente que pierde la esperanza y gente que la recupera. Diversidad de géneros, de ímpetus, de razas y de religiones, porque los personajes tienen tendencia a ser personas, lo cual siempre es un buen punto.

Avisar, por que el que avisa no es traidor, de que se trata de un primer volumen de una saga no cerrada, que tiene a la venta actualmente Sentenciado: metamorfosis 1 y en preparación Sentenciado: metamorfosis 2.

Como experiencia de lectura nos encontramos con un buen trabajo que mantiene el interés aunque algunas historias de algunos personajes parecen en principio más importantes que otras y en algunos casos echas de menos una historia y te sobran las páginas de otras… después descubres que no sobra nada, y el intermedio no ha sido un desesperante erial, si no más bien un corto descanso necesario.

Recomendado para: amantes del género z, recientes descubridores y gente a la que le interese el monstruo humano.
Abstenerse: gente no dada a la casquería y de pesadilla fácil… cualquiera a quien no le vaya nada  The Walking Dead, pero tampoco cosas como… Tesis

Título: Sentenciado: Eclosión (Sentenciado #1)
Autor: Jesús Gragera
Año de edición: 2015
Editorial: Autoeditado 

Dioseros. Para qué sirve la religión

Dioseros es parte de una de las sagas de ciencia ficción que publicará Cerbero en bolsilibros, la saga que más olor de space ópera (aunque no por ello de ciencia ficción primaria) tiene de entre lo que la editorial del can tricéfalo ha sacado hasta ahora. Y viene con la garantía de una pluma ampliamente conocida en el fandom: Eduardo Vaquerizo.

La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de los planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, su destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver.

Voy a reconocer de entrada que a mi Dioseros me llamó por puro concepto: una novela que muestre cómo se introducen variables en la sociología de un planeta a través de la religión para que ésta cambie del modo necesario para aceptar abiertamente a la cultura que creó los cambios necesarios me parece algo muy interesante. Y es que a mi me gustan las religiones. Y, por supuesto, sé que las religiones tienen un factor muy elevado de control social. Las religiones prohiben, las religiones legitiman, las religiones juegan con sentimientos como el miedo, la culpa, el amor… y también ejercen como orden separador de las poblaciones; deciden quienes son “nosotros” y quiénes son “los otros”. Y todo esto no es sólo fascinante, si no también muy jugoso.  Y el libro cumple lo que promete en esta exposición… y además tampoco toma partido, como habrían hecho otras obras. No tiene por mensaje decirnos “la religión es mala y la ciencia evolucionada es buena” o, al contrario, “la religión es buena, te hace evolucionar correctamente hacia un bien mayor”.  Esto ya es un plus en lo que al tratamiento del tema se trata.

También quiero que vaya por delante que es el inicio de una saga, aunque parece que no de una saga al uso (mismos personajes, desarrollos de personajes largos, una trama larga que abarca mucho tiempo…) si no más bien distintas visiones del mismo mundo de los Funcionarios desde distintos departamentos. Lo cual está guay a su modo, pero tiene el enorme pero de que, al parecer, perderemos de vista a estos personajes y a la temática religiosa que, aunque pueda pensarse que no, da muchísimo más de si. Por un lado me parece genial que se profundice en el mundo construido para la obra, por otro da pena abandonar a los dioseros (personajes y concepto).

La novela tiene una introducción larga, porque al fin y al cabo va a presentar un mundo enorme, y lo acepto. Esto implica un ritmo pausado y mucha atención al detalle, lo cual es poco habitual en una obra de esta extensión…  y por lo que sé es algo que mucha gente ha señalado como un fallo. Para mi no lo es. Para mi lo que es un fallo es que el desenlace sea tan repentino. Queda algo precipitado, especialmente si comparamos con la presentación. Asumo que era una cuestión de espacio (si tenía que ser una novela corta, tenía por fuerza que reducirse el número de palabras). Me parece una lástima, porque la historia daba pie a algo más desarrollado.

Como experiencia de lectura es buena, realmente buena. A pesar de la precipitación del final y del hecho de que, tal vez por ello, queden tantas cosas en el aire (inconclusas, desaprovechadas). El gran giro en la trama de la obra le hacía necesitar más desarrollo emocional, pues implicaba que los dioseros, las personas que menos creen en los dioses de todo el universo, se enfrentasen a una revisión completa de su sistema de creencias y de su trabajo. En la novela puede la urgencia del desastre inminente, y nos perdemos algo que podría haber sido muy grande.
¿Quiere decir esto que no me ha gustado? No. Quiere decir que yo quería más. Mucho más.

Recomendado para: amantes de la psicología y la historia de las religiones, ansiosos de space opera
Abstenerse: Gente que quiere sólo aventuras o sólo desarrollos completísimos -envueltos con un lacito y demás- y cualquiera que no quiera pensar en absoluto.

Título: Dioseros (Memorias del gran anillo #1)
Autor: Eduardo Vaquerizo
Año de publicación: 2017
Editorial: Cerbero

Siete Cuervos. Vistazos a la mágica Galiza

Siete Cuervos llegó a mis oidos vía twitter, por la propia editorial. Decían que era un libro de terror gótico, mágico, oscuro y ambientado en la españa rural. De un autor nacional, además. Todas esas cosas son valores para mí. Sobre todo si se hacen bien. Me arriesgué. Y me alegro.

Post-terror, terror folk, fantasía oscura, pero sin perder de vista el gótico tradicional, Puente infunde de energía las formas clásicas del Terror.

En Galicia a día de hoy existe un choque entre lo nuevo y lo viejo, lo cristiano y lo pagano, lo cotidiano y lo fantástico. Existió en el pasado, existe ahora y existirá siempre. Los cuentos de este libro son un reflejo de ese choque, de esa lucha constante. Son leyendas renacidas. Historias vividas que pueden ser verdad o mentira. Hablan de elementos y seres mágicos que forman parte de esta tierra desde la edad de bronce, los revisita y los actualiza.

Siete Cuervos es, a la postre, una antología de relatos. De muy buenos relatos, todo hay que decirlo. Cinco piezas que tocan diversos palos del terror, vagando por la historia del género como quien vaga por el pasillo de casa una noche cualquiera, con la comodidad y facilidad de quien conoce el lugar al dedillo.

Toma el título de la pieza central, Siete Cuervos, que es un retelling del cuento clásico popularizado por los Grimm. De él toma algunos elementos clave: Los siete hermanos y la hermanita, la maldición paterna, el pozo, la transformación, el viaje, el castillo… Pero lo modifica y adereza, retrotrayendolo a un estadio cultural anterior: la era mítica céltica. Para ello  utiliza el entorno gallego, pero también conceptos de algunas de las mitologías célticas más conocidas como los Fomoré irlandeses. ¿Es históricamente riguroso? En absoluto. El relato no soportaría un análisis de ese tipo. Pero tampoco lo necesita. El resultado es un cuento mitológico muy hermoso y construido con gran solidez.

Antes de llegar a “Siete Cuervos” debemos pasar antes por dos historias. La primera de ellas (“El extraño caso de Elias Fosco”) se adentra en el terror gótico sin miedo, a medio camino entre la racionalidad de quien estudia la enfermedad mental y la aceptación de las percepciones que no pueden ser racionales, la historia nos presenta un caso inquietante de lo sobrenatural que aunque tiene un inconfundible sabor local, podría encontrarse por sus elementos en otras culturas y muy especialmente en la tradición clásica del terror. Y esto es tan cierto que, aunque de hecho el relato se ambienta en los años 70, no habría quedado extraño con una ambientación decimonónica.

La segunda historia, “el pueblo mouro”, es una historia que podría darse en cualquier momento del siglo XX. Se toma la libertad de exponer en ella las normas básicas de trato con los buenos vecinos, los mouros, los espíritus o como los queramos llamar, y además de  ello retrata la vida cotidiana de un grupo habitualmente no representado en literatura: los gitanos. Y lo hace bien. Si, son gitanos nómadas, pero son personas racionales, modernas, con una cultura completa… Sin caer en los peores tópicos y estereotipos negativos. El resultado es una historia emotiva, pausada y algo triste, pero sin perder la belleza.

“El pueblo mouro” comparte con el cuarto cuento, “la hora de la serpe”, dos cosas: una ambientación completamente moderna y la presentación de una parte importante del imaginario vivo gallego. En este caso la serpe como entidad capaz de gobernar un pueblo entero. Esta vez el terror toma un tinte más moderno y se viste de relato policiaco. Que el protagonista sea un estudioso de la mitología ya es para nota. El giro final de este relato es escalofriante, impactante, y desaría que lo leyerais como yo para disfrutarlo como se debe

Por último, el libro cierra con el cuento “El olor de las velas”, una historia medieval que se estructura a lo largo de la vida de un personaje principal y las veces que ha visto la Santa Compaña. Y, sobre todo, cómo poco a poco este personaje corrompe su alma y tuerce su vida hasta la condenación. Me parece genial que una parte de esta historia gire y termine conectando directamente con la primera del libro, dando una sensación de completitud; dotando al libro de una cierta estructura circular que lo hace cerrado a pesar de ser narraciones sueltas. Y eso que, al coincidir en todos los cuentos alguna mención al pueblo (inexistente) de Berme, el autor ya le estaba dando una solidez a la antología.

Como experiencia de lectura nos encontramos ante un libro excepcional. Por dificil que sea, funciona extraordinariamente bien como antología de relatos, pero además cada una de sus partes también funciona muy bien por separado. El lenguaje y la estructura de los relatos está cuidado con mimo, manteniendo un buen equilibrio, sin recargar el relato en exceso pero sin caer en una prosa simplista.

Recomendado para: Gente que ame al menos dos de las siguientes cosas: galicia, la mitología, la magia y los seres mágicos, lo celta, el terror, la maravilla.
Abstenerse: Personas que no quieran cortes clásicos o que no se vean leyendo sobre un territorio tan cercano como galicia porque crean que todo lo bueno tiene que venir de lejos.

Título: Siete Cuervos
Autor: Miguel Puente Molins
Año de publicación: 2017
Editorial: Nevsky Prospects

La lógica de lo absurdo (O el asombros viaje de Hermenegilda Ósea). Te podría tocar a ti

Sabéis que quiero mucho a R. R. López. España va corta de autores que lleven a cabo con orgullo hibridaciones de géneros como lo hace él con el terror y el humor. Por eso cada vez que me cuenta que está escribiendo algo nuevo yo salto de alegría. Os traigo hoy su última novela, que me sacó de un agujero bastante negro, tengo que reconocerlo.

Una supuesta aparición de la virgen, un preso político chino y una mujer madura de clase media. Entre ellos existe una conexión secreta que puede determinar el destino de toda la humanidad. Acompaña a Hermenegilda, su protagonista, a través de un apasionante viaje por todo el mundo en busca de la clave que descifrará el misterio. Intriga, humor, seres de otras dimensiones, fenómenos paranormales y personajes inolvidables, harán de esta una lectura apasionante que te divertirá y estremecerá, pero que, sobre todo, no te dejará indiferente.
La historia del matemático indio Srinivasa Ramanujan encierra la clave para salvar el mundo de seres que acechan más allá de las cuatro dimensiones.

 

La lógica de lo absurdo es, valga la redundancia, una aventura un tanto absurda, en la que las cosas aleatorias tienen un gran peso… y en la que cosas que parecen aleatorias resultan no serlo. Si, tiene muchísimo humor de sinsentido, de ese que llamamos absurdo. De ese que te quita la respiración porque no es posible que estés leyendo eso… pero, por todo lo más sagrado, qué divertido es.  Y teniendo en cuenta que el humor es uno de los géneros más difíciles,  tiene mérito.
Sí, por supuesto, hay chistes que no me han llegado. Hay un poso de humor que toca fibras que a mí me faltan. (Ya sabéis que no tengo alma). Pero por regla general es un libro que te arranca la lágrima.

Y todo eso teniendo en cuenta que en él se maneja una nada desdeñable cantidad de investigación previa. Y es que el libro bebe de la casi inagotable fuente de temas que es “el misterio”. Lo pongo entre comillas porque me refiero a esa sección especializada del mundo que abarca parapsicología, contactos alienígenas, antiguas civilizaciones, criptozoología y un larguísimo etc. que toca a la antropología, la historia, la psicología y otras disciplinas de un modo que a veces es tangencial y a veces se introduce de lleno en ellas. Y es por esto que la etiqueta “inspirada en hecho reales” es, al menos en esta ocasión, estrictamente cierta.

Ramanujan existió. Fue un personaje controvertido, pero su trabajo superaba sus rarezas. Y son éstas rarezas las que dan pie a la historia. Dioses o Aliens, elegidos, chamanes, profetas, monstruos… Todo se une en una lectura que empieza despacio para  terminar adquiriendo un ritmo endiablado que lleva a los personajes a situaciones extremas…. con su dosis de sangre y crueldad, por supuesto. Por que lo contrario no tendría lógica, aún dentro del absurdo

Valoro mucho a R.R. López como ensayista, pero lo valoro aún más como autor de ficción. Por eso me sabe mal decir lo que voy a decir, y es que en ocasiones el libro es un poco explicativo y su voz de narrador se parece mucho a la que tiene en sus ensayos. Entiendo que hay muchas cosas de temática de misterio que yo no necesito que me cuenten, pero que otro público si que necesitará, así que tampoco seré dura en ese punto. Pero para mí esos momentos le han quitado algo de emoción a la historia.

La lectura es sencilla, sin más problema que el tema explicativo y realmente divertida. No es una apuesta de diez sobre diez, pero sigue siendo una buena apuesta, si lo que quieres es reírte un rato. Porque es para lo que está hecho y para lo que sirve.

Recomendado para: Gente con auténtica necesidad de reirse. Hay uno  o dos chistes que se os quedarán dentro y seguiréis riendoos de ellos durante el resto de la vida.
Abstenerse: Gente sin alma, sentido del humor (los hay y son buenas personas, pero se van a aburrir) y aquellos que necesiten que todo esté magistralmente cerrado en una historia totalmente creible. Porque no.

Autor: R. R. López
Título: La lógica de lo absurdo
Año de publicación: 2017
Editorial: Autoeditado (amazon)

36. Y la humanidad es…

36 cierra la triada de novelettes que sacó Cerbero en marzo de este año. Además es la que más éxito ha tenido, ya que ahora mismo está en su segunda edición ampliada. Por algo será.

El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido a todos los técnicos con un insólito «Buenos días». 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿Es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?

Igual que sus dos compañeras, 36 trata principalmente el tema de la identidad, esta vez vista desde el cuestionamiendo de dónde comienza y dónde termina la humanidad, cuales son sus características más definitorias y qué ocurre con nosotros en el momento en el que somos seres socializados. De hecho ese es el mayor problema de 36, la socialización y el comportamiento grupal, así como las expectativas sobre el individuo.

Acotación: voy a hablar de 36 en femenino como es femenino el término IA. No se si es correcto realmente, pero lo haré para simplificar.

36 es una inteligencia artificial soprendentemente comunicativa. Además es la última que se ha gestado es un laboratorio especializado que ve su presupuesto en peligro porque las IAs no han resultado ser tan útiles para la sociedad como se esperaba. Por lo tanto, esa IA especial se convierte en la última esperanza para los científicos que la han visto desarrollarse ¿Presión? ¿Qué es eso? … Sólo que todo esto es un subtexto que no está en absoluto explotado y sólo expuesto a medias en un par de diálogos.

Lo que si tenemos en la historia del desarrollo de 36 desde antes de su nacimiento (siendo una bebIA) y durante todo su desarrollo entre humanos (niñIA, adultIA… me encantan estos términos, me hacen muchísima gracia.) es una posición alejada que se da a una somera crítica no ya social si no más bien de lo que es la naturaleza de las relaciones humanas. 36 no necesita las relaciones, pero las mantiene porque es lo que se espera. No necesita ser socializada, pero se deja llevar por la vorágine. No necesita estudiar, pero lo hace porque es lo que se le pide. 36 analiza al ser humano, su lenguaje y su dinámica… y juega con ella. Lo hace del modo más anónimo y libre de responsabilidades que existe en nuestro mundo: por internet. De este modo, a través de este personaje que está fuera pero dentro de la sociedad, se reflexiona sobre qué es el ser humano, cómo es y cómo se comporta. Es el tema general de todo relato de vidas artificiales… y aquí lo consigue haciendo que lo importante no sea realmente 36, si no lo que la rodea.  Aunque la actitud general de 36 parezca más o menos de cinismo aislado, como un reflejo de la rebeldía adolescente (en este caso, rebeldía de la criatura hacia su creador, más o menos) y ésto puede granjearle la simpatía inconsciente de mucho del público, porque todos hemos sido así en algún momento, lo relevante es aquello que se genera a su alrededor: desconfianza, miedo, esperanza, rechazo, veneración… Esos sentimientos son de los humanos y para los humanos.

¿Es 36 un personaje transexual? Yo creo que no. La IA no tiene género de ningún tipo. Cuando le dan su cuerpo adulto es la primera vez que tiene que diferenciarse, y lo hace completamente a la ligera. Su decisión posterior de cambiar de género es meramente curiosa, no motivada por que su identidad choque con la forma en que le han obligado a socializarse. En todo caso, 36 no tiene ni necesita del género y éste es una concesión a la sociedad en la que se desenvuelve… y a la que analiza.

Como experiencia de lectura, 36 es una historia bien construida, inmersiva y que no requiere ni demasiado tiempo ni demasiado esfuerzo, dejando aún así un buen espacio de reflexión.

Recomendado para: amantes de las vidas artificiales y el conflicto filosófico de la naturaleza humana… sin dejar de reirse un poquito.
Absternerse: Aburridos del tema, gente a la que le chirrien los epílogos monos.

Título: 36
Autor: Nieves Delgado
Año de edición: 2017
Editorial: Cerbero

Antiguas entradas

© 2018 Danza de Letras

Tema por Anders NorenArriba ↑