Nada. Humanos de postguerra

La otra lectura conjunta del club Eureka fue Nada de Carmen Laforet. Fuera de mi zona de confort. Una aventura. Justo lo que yo quería.

9788423342792[1]
Andrea es una joven huérfana que se matricula en la universidad de Barcelona para estudiar letras. Abandonando el pueblo donde ha vivido hasta ese momento, se muda con su abuela materna y algunos de sus tíos. Lo que encontrará en aquella casa no es para nada lo que se esperaba. Ni tampoco lo es la amistad, o el amor. Nada es un retrato muy crudo de la época y de las expectativas de aquella juventud y aquellas generaciones perdidas y rotas por la guerra.

Lo que más destaca de esta novela es sin duda su narrativa. Atrapa, arrastra, es detallada y preciosista. Absolutamente impresionante. Sólo por eso merece ser leido.

Encontramos en Nada una historia costumbrista que busca fotografiar un momento muy crudo de nuestra historia. Ese momento tras la guerra, cuando se mezclaba la esperanza con las secuelas más directas de la guerra: la miseria, el racionamiento, la locura, el odio dentro de las familias. Y cómo las heridas de unos supuraban aplastando y truncando a todos a su alrededor.

En Nada no hay un solo personaje que sea luminoso. Todos son de un modo u otro retorcidos, mezquinos y manipuladores. Y la narradora no es una excepción. Es por tanto mucho más gris y negra que blanca, y mucho más desesperanzadora que otra cosa. Y, muy tristemente, me recuerda mucho a una parte de mi propia familia. Pero si os fascinan las personas y las relaciones disfuncionales, estáis de enhorabuena, porque tendréis gentes disfuncionales y rotas, sobre el fondo triste y gris de la época. Todos reprobables, todos creyendo que lo que hacen es por bien.

Recomendado para: Público adulto que pueda disfrutar la pluma.
Abstenerse: Si necesitas que haya algún personaje que te caiga bien.

Título: Nada
Autor: Carmen Laforet
Año de publicación: 1945
Última edición: 2006
Editorial: Austral

La casa de Bernarda Alba. El pueblo no queda tan lejos

Me encanta cuando varias iniciativas se juntan y de un solo libro puedo cumplir con varios objetivos. En este caso, La casa de Bernarda Alba fue la lectura conjunta del club Los Imprescindibles este verano. Y también fue mi clásico para el reto 12 meses 12 clásicos para el mes de Agosto.

La casa de Bernarda Alba es la exposición de una situación relativamente común en la España rural de su época. Bernarda Alba es una mujer que acaba de quedarse viuda por segunda vez, a cargo de su casa y hacienda, de sus cinco hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela) y su madre senil. Y ha decidido hacer pasar a todas ellas por ocho años del luto más riguroso, independientemente de la opinión de ninguna de las mujeres implicadas. Y es que si hay algo que tiene Bernarda es carácter y mano de hierro para llevar su casa… O eso considera ella.

La casa de Bernarda Alba es un teatro de mujeres. Todas las voces son femeninas. Ni un sólo actor sobre el escenario y los pocos personajes masculinos que se intuyen son sólo una excusa, un nombre en boca de ellas, las protagonistas. Es una obra que se encierra en casa, como las mujeres rurales de principios de siglo XX, y como ellas, está llena de secretos no tan bien ocultos, rivalidades y anhelos.

Una obra sorprendentemente amena y ligera de leer pese a lo dura, terrible, y sobre todo real de las situaciones de las que se habla, y que aún hoy día siguen existiendo en nuestra sociedad aunque sea de maneras mucho menos evidentes y flagrantes. Seguramente esto debido a la calidad del texto y la enorme definición del carácter y la expresión de cada una de las mujeres, que hace que parezca que vemos la representación en lugar de estar leyendo el libreto.

Recomendado para: Gente de teatro, mujeres y estudiosos del feminismo y la liberación de la mujer.

Abstenerse: Todo aquel con mente poco o nada gráfica, cualquiera que le ponga nervioso la ambientación de la España Profunda.

Título: La casa de Bernarda Alba
Autor: Federico García Lorca
Año de publicación: 1945
Última edición en España: 2015
Editorial: Espasa

Orgullo y prejuicio. Esta vez sin zombies.

Obviamente, la propuesta del título es una broma.

Lo cierto es que a mi los clásicos no me dan demasiado miedo en general, pero siempre he tenido cierto miedo a literatura de Austen, así como a la de otras autoras de su época como las hermanas Brontë. Un miedo basado en que se las califica de “literatura para mujeres”, y a mi no me suelen gustar las cosas que se pintan como “para mujeres”. Es triste atacar un clásico tan importante para literatura inglesa con el pensamiento de que no va tener nada que hacer contigo, de que a las pocas páginas lo odiarás para siempre. Por eso, mucho antes de leer Orgullo y Prejuicio, me atreví con la versión light y muy tonta escrita por Seth Grahame-Smith y titulada Orgullo, Prejuicio y zombies. Diré por cierto que es una versión divertida para la gente a la que la original le aburra por falta de acción en la trama.

Sin embargo,Featured image esta vez me sobrepuse a mis prejuicios y a mi orgullo como lectora y me propuse leer la versión original.

Orgullo y Prejuicio ha sido siempre calificada como una precursora del género romántico de literatura. Al fin y al cabo cuenta la historia de las relaciones de la segunda hija de una familia acomodada, los Bennet, con sus diversos familiares, amigos, vecinos y otras personas con las que se encuentra. Y puede que lo sea. Algunas novelas muy famosas para mujeres se basan más o menos abiertamente en ella. Ha sido muy traducida, muchas veces editada y largamente adaptada a cine y televisión. Y sin embargo…

Sin embargo, la historia de amor es lo de menos en Orgullo y Prejuicio. Si, existe, y las reacciones de los personajes ante sus atracciones y fobias mutuas es la excusa del libro. Pero lo realmente interesante es la ambientación. Orgullo y Prejuicio es literatura femenina porque los personajes que realmente importan son mujeres. Los mejor retratados y con más variedad son mujeres de clase social alta.

Orgullo y Prejuicio nos muestra una buena cantidad de mujeres en sus comportamientos sociales y familiares. Mujeres bellas y feas (aunque las bellas son las más). Mujeres desdeñosas y maleducadas, egocéntricas y licenciosas en muchos sentidos muchas de ellas. También mujeres sensatas, amables y adorables. Podríamos usar a los personajes femeninos de Orgullo y Prejuicio como una tipología de las mujeres de ese nivel social en su época. Por que al final, es lo que Austen hace con esta novela. Enseñarnos lo que la mujer era en su carácter y comportamiento y qué partes de éste, qué excesos y qué defectos, eran aceptables o no. E incluso, qué tipos de mujer eran más comunes.

Orgullo y Prejuicio es una crítica muy mordaz a las mujeres y por extensión a la sociedad. Una lectura que tristemente no se le da muy a menudo.

Recomendado para: feministas, amantes del periodo y buscadores de ambientaciones.

Abstenerse: personas que de verdad necesiten un ritmo acelerado y acción en la trama.

Titulo: Orgullo y Prejuicio
Autor: Jane Austin
Año edición original: 1813
Año última edición en España:2014
Editorial: Debolsillo

Oliver Twist. Pobre niño pobre.

Todo el mundo conoce la historia de Oliver Twist. Bueno, es una de esas cosas que “todo el mundo conoce”, dadas las muchas adaptaciones a telefilm y miniserie.

Pobre niño pobre, Oliver Twist es una de esas obras que abundan en la desgracia humana vista con planos picados. Ha sido una lectura dura para mí. Y lo peor es que lo sabía. No me pregunteis por mis razones para leerlo. Tal vez que me gusta ser ecléctica. Tal vez por que creo que si te gusta la literatura, tienes que estar expuesto a todos los géneros. Y más a las llamadas grandes plumas.

Oliver Twist es una novela que puede agradar a muchos. Tiene sangre, amor, acción… un poco lenta tal vez, pero se le perdona. Al fin y al cabo fue escrita en 1838, y más de ciento setenta y cinco años son una distancia considerable.

Featured image

Es impagable como retrato de lo mejor y lo peor de la inglaterra victoriana, especialmente del Londres de la época. Y también lo es como ejemplo de lo lento que avanza la humanidad en términos de mejora social.

Todo lo que le puedo reprochar es achacable a la época. ¿Por qué los vicios de las personas deben estar reflejados en el semblante? Los malos son feos. Los buenos son hermosos. Los muy buenos tan hermosos como ángeles en la tierra.
La separación de clases, tan insalvable, casi daña al espíritu del lector moderno. Si, estoy siendo casi tan rimbombante como la novela.

Como lectora además me entristece el retrato de las mujeres. No se le puede achacar ser una novela machista. Hay mujeres, tienen texto e importancia. En ese nivel Tolkien lo hizo bastante peor cien años después. Pero qué es y qué puede esperarse de una mujer en ese tiempo es algo que molesta. Las damas pueden ser damas y ser delicadas, gentiles y bondadosas. O pueden no ser damas y ser egoistas, maquinadoras y dominantes.

Además es maniqueista. El bueno es bueno, el malo es malo. Sin tonos grises. El que ha sido manchado una vez por el mal jamás se recupera, ni en su fuero interno ni tampoco a los ojos de los hombres. La reputación es una carga que siempre se lleva encima. El mal o el bien son vistas como tendencias del alma que guían a las personas de cuna a tumba, sea el camino corto o largo.

El estilo es denso, y rico en monólogos introductorios del narrador para aclarar sus buenas intenciones. Una vez perdonado esto, es una buena obra. Es más, se puede disfrutar de unas descripciones casi cinematográficas.

PS. Si en las próximas semanas vuelvo a oir la expresión “en la flor de su edad” juro que me da un ataque de furia homicida.

Recomendado para: Gente con amor a lo victoriano y jugadores de rol en vivo de la época, estudiantes de literatura.

Abstenerse: Gente incapaz de superar el estilo y lenguaje e impacientes en general.

Título: Oliver Twist
Autor: Charles Dickens
Año de publicación: 1838
Año de última edición España: 2008
Editorial: Alianza Editorial