Máscaras de Carcosa. Pérdida de 20 puntos de cordura

Máscaras de Carcosa es una novela que nos trajo Ediciones Hades como novedad a mediados de mayo y que ya desde entonces me picaba. Puede porque el simbolismo de la máscara sea uno de los que más me fascinan. Quizás porque sonaba a buen terror desde el principio.

9788494507076[1]Ivan es un tímido y simpático estudiante de cine que es testigo de cómo unos adolescentes enmascarados secuestran a Amanda, su compañera de clase y también la mujer de quien está enamorado. Por si esto no es suficientemente terrible, Ivan reconoce a los secuestradores. Son los mismos chicos que le hacían la vida imposible en el instituto. Si no fuera porque están exactamente como entonces…
Junto a un grupo inverosimil de amigos, rivales y antiguas relaciones, se adentrará en un mundo oscuro y peligroso. A través de un simple teatro en ruinas, pero también del miedo, la culpa y las heridas del pasado, pasando por Ythill, el lago de Hali hasta la siniestra ciudad de Carcosa: los dominios del Rey Amarillo.

Debo reconocer que cuando empecé el libro y vi su ambientación, una degradada zona urbana moderna, y el modo de presentar a los personajes incidiendo en rasgos distintivos retorcidos no sabía muy bien qué esperar. Porque hoy día a veces no es terror o fantasía todo lo que te venden.

Y aquí si en un buen principio si que se intuye cierta incidencia de magia en el mundo, ésta no parece tener el más mínimo reconocimiento. Al contrario, es negada tal y como lo sería hoy día. Así los secuestros de mujeres jóvenes se achacan a un asesino en serie conocido como el Rey Andrajoso. No obstante, la magia si existe aunque no se explica en demasía. Y por esto muchos considerarán está obra como de fantasía. Pero tal y como lo veo yo sigue perfectamente el esquema clásico del terror de Lovecraft, una realidad absolutamente normal que se va resquebrajando y dejando paso a lo imposible, a la locura. Y se resquebraja por ahí por donde se resquebrajan todos los humanos, por las culpas y los complejos.

El resultante es un terror de corte clásico, más centrado en el imaginario y unas imágenes muy potentes que en el horror de lo cotidiano. Y aún así con algo que lo hace muy moderno. Una historia que juega con las apariencias y con un final impactante que te deja con la sensación de haber vivido algo grande.

Recomendado para: Frikis de Lovecraft y todo lo relacionado con las dimensiones-mazmorra.

Abstenerse: Aprensivos y fácilmente asustables, estómagos sensibles y buenistas.

Título: Máscaras de Carcosa
Autor: Dani Guzmán
Año de publicación: 2016
Editorial: Ediciones Hades

El rostro en el Laud. Terror descordado.

El rostro en el Laúd fue la novedad de la editorial Hades que más me llamó la atención del mes pasado.

portadarostro[1].jpg Julia es una historiadora de sevilla obsesionada con su trabajo. Un día descubre una pieza extraordinaria olvidada en la galería de una coleccionista privado que le recuerda una oscura leyenda: un laúd con un grotesco rostro en su interior. Dado su interés histórico, Julia decide comprar la pieza sin saber que esta decisión marcará su destino.

Partiendo de este resumen, la novela podría ser de muchos géneros. Sin embargo adelanto que es una novela de terror. Un novela de terror ligera y corta muy apta para los que temen temer.

La narración está hecha desde tres personajes, tres puntos de vista que van añadiendo ladrillos a la construcción de una historia y una fenomenología paranormal bastante interesante. Por un lado tenemos la narración de Julia, en el presente y en tercera persona. A ella se une la narración de Luis, el hermano de Julia que va a vivir con ella por problemas personales relacionados con su alcoholismo. Narrado en primera persona y en presente es sin duda una voz mucho más personal y cercana. Por último se le une la voz del juglar. El Juglar es el primer dueño del laúd, un hombre pelirrojo que vivió en Sevilla en el siglo XVI. Su parte, de lenguaje arcaizante pero no realmente histórico (gracias por eso) también está escrita en primera persona y transcurre en el siglo XVI. Además se interrumpe a medio libro de forma muy bien argumentada.
La parte del juglar era la parte que introducía la experiencia terrorífica de primera mano más acusada en la historia. A partir de cierto momento esta experiencia pasa a ser narrada principalmente por Luis que es un personaje muy cercano, haciendo que el lector asuma mejor la inmediatez del peligro.

Destaca en esta obra el manejo de esas voces para construir la narración de misterio que subyace bajo la de terror. Aunque el desarrollo y la largura de la novela no permiten pistas falsas y todo cuadra demasiado bien demasiado rápido, esta línea resulta correcta y más que suficiente.

Por otro lado, las atmósferas de terror no están del todo bien conseguidas. Si que se acerca mucho transmitiendo tensión, pero esta se encuentra tan lejos del ámbito de lo cotidiano que la distancia impide la total identificación con el momento que se está haciendo llegar al lector. El total es que no es tan efectivo como podría, aunque para muchos lectores no muy experimentados en el género será perfecto.

En resumen, una muy buena opción de lectura para pasar un rato y variar un poco las lecturas cortas y ligeras habituales. Una experiencia de lectura buena a pesar de unos pocos errores de corrección.

Recomendado para:Personas a las que el terror suele dar mucho miedo pero les llama el género.
Abstenterse: Si valoras muchísimo las atmósferas.

Título: El rostro en el Laud
Autor: M. A. Álvarez
Año de edición: 2016
Editorial: Editorial Hades