Los Ángeles de Hielo. ¿Lloran cuando se derriten?

Los Ángeles de Hielo es una novedad muy destacada de Grijalbo que podríamos calificar como una novela negra profundamente psicológica en la que destaca su compleja construcción. Y, a pesar de todo, un libro que puede leerse en un solo día.

angeles-hielo[1] Frederic Mayol es un joven psiquiatra de ascendencia catalano-austriaca, y licenciado de la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial), que en el trascurso de su trabajo, se topa con un misterio que hará peligrar lo que ama e incluso su cordura.

Como ya he comentado, estructuralmente esta obra es compleja, ya que maneja tres niveles diferentes de narración que se van alternando para dibujar coherentemente una historia que se desvela pausadamente. Nos encontramos con un narrador personal que introduce y cierra el relato, añadiendo informaciones complementarias en ocasiones. Este narrador, abraza de algún modo la narración en tercera persona del doctor Mayol, salpicado de cartas, y a un diario. Todos estos elementos hacen que tal vez al principio cueste un poco coger el ritmo.

Cuando digo que es profundamente psicológica no es tan sólo porque el personaje principal sea un psiquiatra, y además un entendido en psicoanálisis, ni porque se cartee con Anna Freud. Tampoco porque parte del desarrollo ocurra en un psiquiátrico. Si no porque durante todo el texto, que en el fondo habla sobre la maldad como parte intrínseca de la naturaleza humana, se ven o intuyen trastornos y conceptos psicológicos. Desde la psicopatía narcisista hasta el estrés post-traumático, y por supuesto el subconsciente y el doble como expresión de la sombra jungiana. En ese apartado resulta absolutamente fascinante. Y, al tiempo, estos elementos ayudan a crear escenas de horror gótico bastante impactantes.

Esta es una historia con muchos cabos que bien podrían haber quedado sueltos, pero que continúa tras lo que el lector entiende como final para terminar de rematar las historias de los personajes aparecidos, aún los poco protagónicos. Y en este remate es donde encontramos el mayor y mejor conseguido de los giros de trama que he leído en los últimos tiempos. Al hacerlo así, el autor consigue retratar a todos sus personajes con una gran cantidad de claroscuros que los convierten en únicos.

Considero deliciosa la ambientación en una Barcelona de hace 100 años. Una ciudad que hoy no existe, pero cuya esencia perdura en edificios que, personalmente, aprendí a amar hace años. Y, por supuesto, que muestra esa sociedad dividida y polarizada (burgueses y obreros / varones y sufragistas / moralistas y bohemios) que tanto se parece a la relación entre consciente y subconsciente.

Como novela negra, es pausada y muy bien narrada. Va desvelando cosas tan poco a poco que casi sientes que está bailando la danza de los siete velos para ti. El resultado es una historia intrigante y apasionante que juega con la insinuación y hace trabajar la imaginación del lector incluso sin querer.

En resumen, una lectura que puede ser apasionante y que es sin lugar a dudas oscura y desesperanzadora por el hecho de mostrar nuestra peor parte como humanidad. Pero que es inusitadamente profunda y sin duda recomendable.

 Recomendado para: Amantes de los buenos misterios con giros narrativos interesantes.
Abstenerse: Si los niveles narrativos te hacen perder el interés. Si no puedes con el “complejo tragedia shakespeariana”.

Título: Los Ángeles de Hielo
Autor: Toni Hill
Publicación: 2016
Editorial: Grijalbo

Entre la oscuridad y el miedo. La agonía del ignorar.

Entre la oscuridad y el miedo es un título que puede que os suene, porque era una de las novedades que os mostré en noviembre, publicada por ediciones Hades. Ya me llamaba la atención cuando su autor me contactó para pedirme una reseña, y por supuesto, acepté. Debo ser una chica fácil.

Sam es un hombre de lo más corriente: joven, soltero, con un trabajo que no le encanta pero que le da para vivir…. Un día, Sam despierta en un mundo sin luz. Está atado a una columna con un alambre de espino, completamente solo. No sabe dónde está ni cómo ha llegado hasta allí. ¿Qué ha ocurrido? ¿Quién le ha podido hacer algo así? ¿Por qué? 
¿Podrá salir de ese lugar y enfrentarse a ese tiempo que ha desaparecido de su memoria? ¿Encontrar una ayuda o una orientación en ese mundo sin luna ni sol y en el que no funciona ningún aparato eléctrico?

Lo cierto es que no sabría deciros qué esperaba de una narración con este punto de partida. Pero fuere lo que fuere, lo ha superado con creces. 

Mucho más allá del típico relato sobre supervivientes, con lo que sí que tiene alguna relación, esta es una historia que se desarrolla mucho más dentro de los personajes que fuera. A ello ayuda la narración en primera persona, en la que destaca el monólogo interno del personaje narrador marcado en cursiva. Un monólogo interno por lo demás cargado de acidez y humor negro, esas armas defensivas que muchos tenemos también en nuestro arsenal y con los que podemos, sin duda, sentirnos identificados.

Entre sus muchas virtudes destaca la originalidad del relato, muy lejos de todo lo demás que yo haya leido. También es muy digno de mencionar que el desarrollo, que en principio parece algo lento, ayuda sobremanera a la construcción de la atmósfera general de la obra. Una atmósfera opresiva, en la que destaca la ansiedad y el hecho de que los personajes avanzan tanto literal como figuradamente a ciegas. Un agobio general que se comparte con los protagonistas, y que sólo puedes olvidar los pocos momentos en los que ellos también lo olvidan.

Por su parte, el elenco de personajes es escueto lo cual concuerda con el tipo de historia. Pocos personajes y mayormente tan poco comunicativos entre sí que resulta un recurso fácil decir que no están bien dibujados, pero esto es mentira. Simplemente se ha decidido que sean tan oscuros y al tiempo tan complejos como el entorno, eliminando en gran medida el factor de apoyo mutuo y calor humano en el que se fundamenta el interés de otras obras en las que prima la supervivencia. Por ello la interacción social se ve sustituida en parte por la interacción mental. Y se agradece.

A pesar de que el ritmo es en general lento, no creo que esto sea una lacra. Sin ella, el ambiente no sería tan creíble, y sobre todo, no tendríamos el paulatino aumento de la tensión narrativa que tenemos. Una tensión que se va agravando con los distintos giros narrativos, bastante sorprendentes en especial a partir de la mitad del texto y que lleva directo a un final inesperado y apoteósico.

En general, una lectura inquietante y emocionante sin llegar nunca a los límites en los que uno imaginaría su adaptación para una “película blockbuster”. Obra que deja un gran sabor de boca e incluso ganas de volver a empezar a leerla.

 

Recomendado para: Amantes de las obras de terror psicológico y las narraciones en las que todo se descubre poco a poco.
Abstenerse: Gente que necesite que todo esté pormenorizadamente explicado y los finales emocionalmente satisfactorios.

Título: Entre la Oscuridad el miedo
Autor: Carlos Martinez Prieto
Año de edición: 2015
Editorial: Ediciones Hades

El robo de “El Laberinto”. Las reglas del juego bilbaino.

¡Albricias! ¡Aitziber vuelve poco a poco a escribir en el blog!
Si, así es. Estoy intentándolo después de la baja forzosa por accidente. Y como llevo mucho retraso de reseñas, os pondré mezcladas lecturas actuales y antiguas. Así que lo siento mucho. Pero de este modo al menos habrá actualizaciones.

 Hoy os traigo “El robo de El laberinto”, una novela negra de Helena Barrenetxea.

Daniel es un hombre de mundo, al que sus errores de juventud han llevado por un sendero peligroso en la vida. Ha desempeñado multitud de trabajos en los límites o al margen de la legalidad por todo el mundo durante años, y tiene muchos contactos en ese tipo de círculos. Un día uno de sus contactos, Giacomo, le traslada una propuesta: que busque a alguien para cometer el robo más impactante y mediático posible en el museo Guggenheim de Bilbao. Daniel lo tiene muy claro: ese alguien es él mismo. A partir de ese momento, Daniel se enfrentará a todos los problemas propios de un plan de esa envergadura, pero también a conspiraciones y traiciones.

La sinopsis promete bastante, la verdad. Primero porque estamos hablando de una ambientación que se me hace cercana y al mismo tiempo está bastante poco explotada: Bilbao. Segundo, porque la comisión de un delito estrambótico es algo que me hace gracia desde el mero concepto, y encuentro su planificación y desarrollo como algo interesante. No en vano me gustaba mucho aquella serie llamada “las reglas del juego”. Así que en un principio, este libro es como aquella serie pero con muchos menos personajes y bastante menos inocente.

La idea principal, y el desarrollo de la trama en sí son interesantes, amen de bastante lógicos. Sin embargo hay algo de esta novela que no acaba de cuajar. Tal vez sea que es un texto demasiado técnico. Se basa mucho en narrar los pasos, las ideas y la planificación con una gran cantidad de detalles. Quiero decir, el narrador se dedica a esa tarea, en lugar de mostrar estos detalles en otras acciones o meter esas explicaciones en diálogos. Eso hace que sea difícil engancharse a un texto que es además de estilo ligeramente ampuloso. Y esto se explica porque la autora es un ingeniero, y la línea de pensamiento técnico de los ingenieros a veces resulta compleja de seguir. O al menos, me lo resulta a mi.

En resumen, una buena idea con un desarrollo de trama más que aceptable, pero a la que cuesta encontrarle el tranquillo para disfrutarla.

Recomendado para: Gente que disfrute como enanos con los planes raros y historias tipo “Las reglas del juego”.
Abstenerse: Cualquiera que espere una novela de acción trepidante o con mucho misterio, porque no tiene ninguno de los dos.

Titulo: El robo de “El Laberinto”
Autor: Helena Barrenetxea
Año de edición: 2015
Editorial: Circulo Rojo